Ser propietario de un inmueble es un privilegio; la titularidad debería ser ejercida por la misma persona durante toda la vida, hasta que forme parte de su legado.
Los magnates del mundo acumulan y acumulan bienes raíces, su secreto es comprar… no vender…
Todos mis clientes, no importa si los estoy conociendo, pueden dar fe de lo INSISTENTE que soy luego de la venta para que al menos un parte del dinero sea invertido en otro inmueble, no importa que sea de menor valor, y cuando todo el dinero es usado para la compra de otra propiedad de mayor valor, mejor aún… eso significa progreso. La idea es salir de un inmueble para adquirir uno nuevo; yo les digo: “inmueble se cambia por inmueble”.
Existen diferentes necesidades personales y familiares en las que la venta de un inmueble puede ser a causa de la inversión en un negocio o hasta el comienzo en un nuevo país, especialmente en estos últimos tiempos; también puede representar el retiro de personas mayores y es totalmente válido.
La próxima vez plantéate si vas a ofrecer tu inmueble: “para la venta” o “para la compra” sería muy llamativo en el cartel publicitario

